miércoles, 2 de noviembre de 2011

Culpa de escribir

        Una hoja en blanco teje polvo sobre la mesa. M tiene un texto en mente, mas no es capaz de traducirlo en palabras. Juega con un poco de tiempo entre los dedos, se regocija pensando en como caen del reloj las horas, en como rebotan en el suelo, y dejan salir minutos y segundos de sus cabezas abiertas. M silencio. M vacío. M nada.
        Al momento de escribir, si existe el equilibrio, algo debería ocurrir en un lejano rincón del mundo. Un niño le corta un ala a una polilla, una muchacha olvida un rostro, un hombre queda completamente ciego. M, consciente de todo esto, escribe una disculpa a la polilla y se levanta de la silla para mirar por la ventana.

sábado, 22 de octubre de 2011

Imaginario en el asiento 38

     M es un pésimo fisonomista, no consigue recordar bien las facciones de un rostro, o suele mezclarlas con algunas inexistentes de manera arbitraria. En la vida de todos los días éste podría llegar a ser un problema, un saludo aludido, un sarcástico cambio de nombre, un silencio brillando en los dientes. Sin embargo, está lejos de echar a perder el juego que con tanto esmero ha ido perfeccionando. Es más, le brinda mayor emoción la corona de humo que aparece en lugar de cabeza a las personas que le hablan durante su imaginario, luego el tono, la altura, el color de voz, le ayudan a completar el puzzle del rostro, Señor, hemos llegado al terminal, y del humo salen ojos, nariz, orejas, una boca que termina la frase, cejas arqueadas, el auxiliar quiere terminar su turno y sin embargo éste hombre durmiendo en el asiento 38, M siente una mano que insiste en el hombro, y en el cuerpo imaginado un brazo se esfuma y nace otro que se dirige inmediato hacia él, se arquean aún más las cejas, de la boca sale una lengua bífida, un hilo de baba desciende rabioso hasta el suelo. M abre los ojos y el juego acaba, Fui condescendiente con éste pobre hombre, piensa mientras baja del bus, una lengua bífida le vendría tan bien con esa voz de víbora que pone cuando se enoja.

San Antonio, octubre 2011.

lunes, 10 de octubre de 2011

La labor del poeta

        Escribo esto como leyendo a otros que han dicho lo mismo. Las palabras tienen éso de mágico, están cosidas las unas a las otras, y es ése tal vez el verdadero trabajo del poeta. No escribir textos, hilar frases, tejer palabras. Sino descoserlas, deformarlas hasta que no haya otra cosa que lenguaje.
        Eso es lo que pienso, y tal vez otra cosa más, pero no tengo tiempo de escri...

viernes, 16 de septiembre de 2011

De música y memoria

        Oyes una música que te recuerda a la muerte, una fractura en el aire, un zumbido indeleble. Te quedas quieto, no vaya a ser que al traer a tu cabeza estos pensamientos funerarios algo suceda, no vaya a ser que recordar sea resucitar el pasado, no sea que la memoria reviva la muerte. Mueves la cabeza en señal de desaprobación, qué ideas las tuyas, mejor levantarse, ya es tarde. En la ducha el ruido del agua que cae es lo más parecido al silencio, es lo más parecido a no escuchar eso que ya no quieres seguir escuchando. Pero está en tu cabeza, durante el desayuno, en tu cabeza, durante el metro, en tu cabeza, durante el ascensor, en algún rincon de tu cabeza esa música que te trae tierra a las manos. Entras a la oficina, te sientas en aquel pedazo de universo que te has ganado con años de esfuerzo, con años de tiempo. Y la música vuelve a ratos, sube y baja el volumen, luego alguien dice algo, respondes, la música que siempre vuelve, despacio vuelve. Luego (o antes, eso tú lo sabes) un golpe, sangre y tierra en las manos, sonríes y miras hacia tu superior inmediato, alguien que te habla, el asiento vacío de tu superior y tú tarareando una música que te recuerda a la muerte.

San Antonio, septiembre 2011

viernes, 9 de septiembre de 2011

Manual de escritura para ciegos


AVISO:

Si puedes leer esto, es porque la configuración de tus ojos no es apta para esta entrada.
Gracias por intentar.

martes, 9 de agosto de 2011

[Uno - Sami]

_ Fresia, museo de la sonrisa y la lágrima. Dueña, claro, de una curaturía extraña, única, como de salón sumergido o en llamas. Y vaya a saber uno a qué me refiero con estas palabras, pero por sobre todas las cosas, una estafadora, una de esas y grande. Mira que ir a comprar ese aparato por el precio de otro. Un reproductor de música de bolsillo, con audífonos y todo, me dices, con esa mueca que te cuelga de la boca. Esa que llamarías sonrisa si la vieras desde aquí, y yo mismo si no supiera que sabes eso que sabes. Y ahora que lo pienso un poco, bien podría ser una sonrisa. Sí, una confirmación irrefutable de que lo sabes y no te molesta, de que presionarás el pequeño botón plateado (como ahora), y cerrarás los ojos (como ahora), y el aparato hará lo suyo. Pero no darás dos pasos atrás como deberías, la boca los ojos abiertos, ni saldrás corriendo de casa sin decir palabra, solo para llegar al mesón de la tienda de artículos electrónicos y decir angustiada, Señor, me ha entregado por error una máquina del tiempo. No, no te veo hacerlo, solo sonríes mientras el viaje, mientras mi beso en tu frente y mis pasos al balcón. Mis pasos de cómplice, por cierto, y la ciudad que duerme esta noche como si esperara otras.

martes, 21 de junio de 2011

He escrito un árbol

He escrito un árbol
Dibujado en un fondo oscuro
Con letras de agua
________________ Y lineas de aire
Rodeado de mariposas transparentes

He escrito cada cosa
Que ya no sé si veo o escribo
Porque escribir es una forma heterodoxa de ceguera

Estoy mirando en tus ojos
Mas no sé si veo lo que veo
O si esa lágrima no es más que una orgía de tinta

En la tinta es que las revoluciones
[Las verdaderas revoluciones
Las revoluciones del alma]
Comienzan

¿Te dije ya que he escrito un árbol?
Un árbol en blanco y negro
Un árbol en tinta de boca ajena
Un árbol
________ Seco
_______________ Yermo
Como el último beso que me diste

domingo, 27 de marzo de 2011

[Hotel]

_Trabajar aquí es un deja-vu constante. De no ser por los números al costado de cada puerta, no se notaría diferencia entra planta y planta. Y yo, maldito Copérnico posmoderno.


_Se abre la puerta del ascensor, entro, y veo cerrarse el párpado de la caja sobre la alfombra verde, la puerta blanca, y el 707 del costado. Ahora, una línea frente a mi divide mi reflejo, y me da un ataque de literatura. Cuando el párpado vuelve a abrirse, número rojo parpadeando un 17, una especie de gelatina llena la caja. Todo tiembla, yo mismo tiemblo como de adentro. Me imagino lo ocurrido al otro lado, mientras mi ascenso en la caja. La puerta se cierra, y un grupo de entidades, digamos algo así como pelusas de colores, pequeños insectos con sombreros por caparazón, empiezan a reptar por las paredes. La caja no se eleva, es ilusión provocada por el sutil movimiento de muchas de estas insecto-pelusas bajo el suelo de la caja. ¡Placebo al oído medio! Y afuera, danzan alrededor de la puerta blanca, forman una alfombra sobre la alfombra, y se ríen, se ríen de mí con una risa como eléctrica.


_Cuando la caja vuelve a abrirse, todo en su lugar, la alfombra verde en el suelo, la puerta blanca parapetada en la pared, y el 1707 como sonriéndome con su número-uno-prueba-de-la-irrealidad-de-mis-delirios, algo ocurre. La caja palpita como un pulmón de acero, y de nuevo la gelatina.


_Y el sombrero, el pequeño sombrero tirado frente a mi en la alfombra verde, y que no me cae ni a la fuerza en el meñique.

jueves, 24 de marzo de 2011

Una puerta se cierra de golpe
Con un eco que viene como de lejos
Y sobre todo
___________ esto es eso
Sólo palabras que cuelgan de una boca
Y que no quieren soltarse

miércoles, 9 de marzo de 2011

Yo no

La lluvia no cae sobre nosotros
________________________ Le dije
Cae sobre la noche
_______________ Y ella
______________________ Siempre ella
Y pienso:
_________ La noche sombrilla del universo
Y esas cosas que diría un poeta

Pero no yo
__________ Yo no hoy
____________________ Yo no poeta hoy

Yo la vida
___________ Yo no el tiempo
___________________________ Ni Yo la muerte ni nada

Sólo tal vez mañana
Pero hoy no creo en mañana
Hoy creo en hoy
Y sí
____ Pero hoy
_____________ Pero